Han pasado más de 2 meses desde que el huracán ETA golpeó a Nicaragua en noviembre de 2020 y dejó serias afectaciones principalmente en el Caribe Norte y la región Centro Norte. Pero, ¿Qué ha pasado con las personas más afectadas por este fenómeno?

Afortunadamente algunas comunidades donde el ciclón azotó con mucha fuerza recibieron ayuda, como es el caso del municipio de Sébaco en Matagalpa, donde ciertas comunidades fueron beneficiadas con ayuda material y económica.

Al menos 62 familias en la comunidad Molino Sur y sus sectores del municipio de Sébaco, fueron beneficiados a través del proyecto «Respuesta de emergencia a la tormenta tropical ETA en Centroamérica»  ejecutado por la Concertación Regional para la Gestión del Riesgo (CRGR) mediante la Mesa Nacional para la Gestión del Riesgo y las organización miembros como el Movimiento Comunal Nicaragüense (MCN).  Dicho proyecto, se ejecutó Guatemala, Honduras y Nicaragua, afectadas tras el paso de ETA.

El MCN elaboró un informe de seguimiento sobre la utilidad que hasta el momento le han dado las familias beneficiadas a la ayuda. Las familias que se incluyeron en la lista de beneficiarias en este proyecto han perdido sus cultivos de chayotes, maracuyá, yerba buena, culantrillo, espinaca, maíz y frijoles casi en su totalidad, además no habían sido beneficiarias por ningún organismo ni institución.

 

 

Según el MCN, “familias expresaron que el proyecto mejoró no solamente su seguridad alimentaria, sino que mejora la salud en el hogar, sustenta ingresos, solventa gastos en las familias, llama la atención a los niños por que toman más agua y también expresaron que lo tomaron como un regalo navideño”.

A las familias beneficiadas se les entregó filtros purificadores de agua. El informe destaca que en las comunidades visitadas las familias expresaron que “al tomar agua del filtro se siente más fresca, se ve el agua más clara que la de llave directa, el filtro purifica el agua, se siente más helada, mejores medidas de higiene, mejora la salud en la familia principalmente los niños y personas adultas mayores, además llama la atención a los niños por que toman más agua durante el día; ahora que tienen el filtro”.

Según datos obtenidos de 30 familias visitadas de manera domiciliar, se encontró que un 93.33%, lo que equivale a 28 familias; instalaron el filtro y un 6.66% (2 familias), no lo habían instalado a la fecha del monitoreo. Una de las razones de una beneficiaria es porque trabaja y no tenía tiempo, otra es porque el filtro se gotea por problemas del empaque.

Así mismo, los beneficiados recibieron dinero en efectivo. De acuerdo con el informe, todas indicaron que compartieron “el bono efectivo con familias entre ellos: Papá, mamá, suegros, hermanos y otros familiares”.

“En la comunidad Molino Sur uno de los beneficiarios expresó que realizó una canasta básica pequeña con valor de C$ 500.00 para compartir con un familiar. En la comunidad Jamaica otra beneficiaria informó que dejó un poco del efectivo para ayudarse en gastos de bachillerato de su hija, expresó que es una vez en su vida y por lo tanto también se solventa una necesidad en la familia”, resalta el informe del MCN.

El informe detalla que con el efectivo “aprovecharon en comprar los alimentos básicos en la dieta alimenticia: arroz, azúcar, aceite, frijoles, maíz, leche para los niños. Otros compraron fertilizantes para restaurar sus parcelas de chaya, maracuyá, yerba buena y culantrillo”.

Leave a Reply