Durante estos días como medida básica para la construcción de  barrera de contención  de la pandemia del COVID 19 se ha recomendado la adopción del aislamiento social. Transcurridos dos meses desde la declaración de la pandemia, han surgido una serie de malestares de salud humana.   Inicialmente se ha indicado que están asociados al encierro, cuarentena, aislamiento. Hay indicios de mayores niveles de ansiedad, diferentes expresiones propias del estrés, inestabilidad en el estado emocional.

Se afirma que uno de los episodios de salud que se deriva del aislamiento social es el dolor de cabeza que inicia con un malestar en la mandíbula. Luego se concentra y agudiza en la parte superior de la cabeza. Después de varios días permaneciendo en aislamiento, surge este malestar.

Otra complicación es el insomnio. Ésta viene acompañada del desajuste del horario que cada persona tiene para dormir: hay dificultades para la conciliación del sueño. Las personas logran la identificación de la pérdida del sueño, no pueden dormir, pasan horas en la cama, se dan vuelta y nada de sueño.

Una tercera complicación asociada a la derivación del aislamiento social es la alteración en el tubo digestivo. Es una combinación de la movilidad bastante limitada, probablemente en un espacio pequeño, y una dieta no apropiada. Estas condiciones afectan el proceso digestivo de una persona.

En cuarto lugar, una movilidad humana limitada en un espacio pequeño de la casa de habitación deriva en la acumulación de tensiones en la espalda. En la medida que durante varios días se mantiene con una sola posición, el cuerpo presenta varios efectos adversos, una de ellas es el dolor de espalda.

Se ha recomendado –en quinto lugar-  el lavado frecuente de las manos como medida básica para la contención de la pandemia del COVID 19. Se ha identificado que después de varios días se presenta una irritación en las manos y los antebrazos. Adicionalmente, también por la tensión acumulada la situación se complica y deriva en una dermatitis.

Sexto, la pandemia del COVID 19 nos ha obligado al denominado trabajo en casa. Después de la permanecer  varias horas frente a la computadora, empieza una molestia en los ojos de las personas. Se describe como un “hormigueo”, una especie de arenilla que obliga a la frotación excesiva de los ojos. Esta condición pudiera derivar en un episodio de conjuntivitis. Se recomienda no permanecer un exceso de horas frente a la computadora.

El aislamiento social es una medida de autorregulación. Contribuye a la construcción de barrera para la contención de la pandemia del COVID 19. Una vez que se ha logrado la identificación de efectos adversos, entonces, se recomienda la adopción urgente de la rutina de trabajo que impida estos efectos adversos.

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