Las negociaciones de cambio climático

Intersesional_170517Reporte de la reunión intermedia de las negociaciones de cambio climático, preparado por Alejandro Alemán Treminio, Centro Humboldt, Bonn, Alemania, 16 de mayo de 2017

Entre el 8 y el 18 de mayo de 2017 transcurre la reunión intermedia de los órganos subsidiarios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en Bonn, Alemania. Esta reunión ha suscitado interés, dado los modestos avances logrados en la COP 22 de Marrakech, donde se esperaba se estableciera en gran parte los mecanismos de implementación del Acuerdo de Paris.

Mucha de la atención de esta reunión, ha girado en torno a temas que se consideran fundamentales, entre estos: La preparación del diálogo facilitador establecido en el calendario del Acuerdo de Paris a tener lugar en 2018 durante la COP24, en Polonia, donde debe ser revisada la ambición en términos de reducción de emisiones, establecimiento de la meta global de adaptación y financiamiento.

Existen amplias expectativas para que el diseño del diálogo facilitador pueda estar finalizado en la COP23. Se espera que este diseño pueda tomar forma a través de una decisión que sea adoptada por los países durante la COP23, para que el proceso pueda ser puesto en marcha desde el inicio de 2018.

El diálogo facilitador ofrecerá la oportunidad para que los países que forman parte del Acuerdo de París revisen y fortalezcan sus Contribuciones Nacionales Determinadas en distintas áreas (NDC, por sus siglas en inglés). En Centroamérica, es fundamental que dichas mejoras se enfoquen en las crecientes brechas y desafíos que enfrentamos en materia de adaptación.

Debido a la prisa con que fueron elaboradas muchas NDC, éstas pudieran contener debilidades en áreas sensibles para la acción climática nacional y local, particularmente en aspectos que tienen que ver con el fortalecimiento de la resiliencia y la reducción de la vulnerabilidad. Aspiramos a que en 2018 los países adopten el compromiso de realizar dichas revisiones y pongan en práctica las mejoras a más tardar en 2020.

Por otra parte, ha sido dado a conocer que se concluyó el “Reglamento para la implementación del Acuerdo de Paris”, el cual en adelante se denominara “Manual de Implementación del Acuerdo de París”. Desde la perspectiva de algunos negociadores, el cambio en el término refleja la intención de migrar hacia lenguaje más laxo para flexibilizar la implementación de las promesas dadas a conocer por las partes.

En Centroamérica, valdría la pena explorar nuevos mecanismos que permitan mejorar las NDC con la participación de múltiples actores, particularmente de redes de OSC, organizaciones locales, gremios, entre otros; quienes están siendo severamente afectados por los fenómenos climáticos que se manifiestan cada vez con mayor fuerza en la región y que vienen desarrollando acciones y acumulando experiencias en tanto en la RRD como en la Adaptación.

El diálogo facilitador de 2018 también ofrecerá la oportunidad de analizar el apoyo necesario para la implementación de las NDC. Debido a que en la región la mayor parte de ellas están condicionadas al apoyo externo, será fundamental identificar y poner de relieve dichas necesidades, lo cual también pudiera suponer algunas posibilidades de movilizar nuevo financiamiento externo.

Durante la presente reunión intermedia, los países han dedicado considerable atención a las comunicaciones nacionales sobre adaptación, que fueron establecidas bajo el artículo 7.10 del Acuerdo de París, así como bajo el artículo 13, relacionado con acciones de transparencia. Estas discusiones representan un paso importante encaminado a asignar a la adaptación un estatus similar al que actualmente tiene la mitigación en el proceso internacional de negociaciones. Las comunicaciones nacionales sobre adaptación también proveen a los países la oportunidad de hacer visibles los esfuerzos, logros y buenas prácticas en esta área. Así mismo, permitirán reflejar las brechas y desafíos, particularmente los relacionados con la movilización del financiamiento necesario para la adaptación.

Cabe indicar que estos instrumentos no deben representar una carga adicional para los países en desarrollo; sin embargo, es probable que la mayor parte del contenido de éstas ya se encuentre en otros documentos; por ejemplo: en los planes nacionales de adaptación, en los indicadores sobre desarrollo sostenibles, en las propias comunicaciones nacionales actuales e incluso en las NDC que esperamos sean revisadas y mejoradas en 2018. No obstante, las discusiones que están teniendo lugar en este momento sobre la incorporación en un solo instrumento de los aportes de los países a la adaptación contribuye a incrementar la atención sobre este tema y facilitará el establecimiento de una meta global, lo cual debería ser también uno de los temas de mayor atención para nuestros países en el marco del diálogo facilitador que tendrá lugar durante la COP24 en 2018.

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